
Tras coger mi madre ayer el vuelo para regresar a Santander, habiéndose asegurado de que yo quedara completamente instalado; comenzó mi vida erasmus. Después de acompañarla a la estación, darme una carrera hasta el estudio y volver (ya que nos habíamos olvidado la maleta allí), la despedí desde la ventana del tren, como si se fuera a la “mili” aunque en realidad era yo el que me iba. No a la mili, pero si a lo que considero su relevo generacional; aunque aquí en lugar de alegar pies planos para evitarlo, damos todo los posible por conseguirlo, por poder vivir aquél que llaman “el mejor año de nuestras vidas”
Mi primer día de esta nueva vida.
Hoy he despertado solo, con una copiosa lluvia golpeando el gran ventanal de mi estudio, que pareciera llorar la marcha de mi madre.
El estudio aún permanecía un poco sucio porque ayer, para estrenar nuestra vida erasmus, la expedición de estudiantes de la UPSA desplazada hasta Louvain-La-Neuve, tomamos unas cervezas (como buenos belgas), que habíamos comprado al módico precio de 24 cervezas x 3€. Y encima si devuelves los cascos te devuelven dinero!
Después de las cervezas y el partido del Madrid, salimos a tantear el terreno en el que nos moveremos los próximos nueve meses, aunque no muy tarde nos retiramos para casa, para poder acudir al día siguiente a clase, desde dónde escribo.
hola chiquitin y FELIZ CUMPLEAÑOS , espero que lo celebres en Bruselas por todo lo alto que puedas, pues los 20 lo merecen ok.
ResponderEliminarYa he sentido no estar en la oficina cuando has venido a verme, ya te vale....
Muchos besitos
Alicia