miércoles, 5 de agosto de 2009

Día de Cine


Ayer, con dos horas de retraso, aterrizamos en el aeropuerto internacional de Los Angeles, un grupo de seis españoles que nos conocimos en un foro y que teníamos un objetivo común: Viajar. Maru (charra), Stella (murciana), Iván y Natalia (ambos malagueños), Laura (madrileña) y yo.
Pues bien, tras aterrizar en L.A. un autobús de nuestro albergue se desplazó hasta allí para recogernos y transportarnos hasta nuestro albergue. Después de hacer el pertinente Check in y dejar las maletas en la habitación, salimos a dar una vuelta por nuestro barrio y tomar algo. El barrio era oscuro y con un ambiente un poco raro. Los Ángeles es así, fuera de los focos y el glamour se encuentra una ciudad dividida en comunidades con casas apaisadas y calles casi desiertas, trazadas por carreteras y autovías. Como el ambiente no nos convencía demasiado y más a las 23.00 decidimos retirarnos para descansar, ya que el día siguiente sería duro.
No me duchaba con chanclas desde la época dorada de Geder. Para quienes no lo sepáis, Geder, es un grupo de amigos que acostumbraba a viajar a lo largo y ancho de la geografía española. Pues bien, esta mañana necesité las chanclas para ducharme tras mi primer despertar en Los Ángeles. El agua se estancó y me llegó hasta el tobillo en fin…
Ya semilimpio cogimos un autobús que se encargaba de darnos un tour por Los Ángeles. Primero fuimos hasta la playa de Santa Mónica. Tipiquísimo, lo de todas las pelis, los vigilantes de la playa etc. Media hora en la playita con el cielo aún encapotado y otra vez al autobús.
El autobús condujo dirección Beverly Hills y allí nos enseñaron las casas de los famosos y bueno…un barrio pijo y muy chulo, pero no vi ni a Tom Cruise ni Beckam. Comimos en el Farmer´s Market que era un antiguo mercado de granjeros y que se había convertido en una zona de shopping muy moderna y bonita. Por lo que la comida nos costó un ojo de la cara. Al autobús corriendo que tocaba el paseo de la fama. Pisando las estrellas y entre riadas de gente vimos el Teatro Chino, el Teatro Kodak, el mítico cartel de Hollywood, etc.
Ya para acabar el tour, nos dejaron en los estudios de Universal Estudios Hollywood, donde alucinamos. No solo tenía atracciones geniales de un montón de películas, sino que además, había un tren que te llevaba por todos los estudios de las pelis más míticas que te puedes imaginar. Nos simularon una tormenta (alucinante) en México, luego fuimos asaltados por unos vaqueros, un tiburón de Spielberg, un apocalípsis de a Guerra de los Mundos y terminamos tomando algo con las mujeres desesperadas. De película.
Al terminar en el parque nos cogimos el metro para cenar por el paseo de Hollywood, una visita nocturna a todos los sitios mítico y al hotel que hay que descansar.

1 comentario:

  1. a quien has brindado ese oscar ?
    Prometiste llevarme al Kodak por la alfombra roja, cuando vayamos tu ya lo has conocido, no sabes la suerte que tienes.

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