Cada tecla que pulso equivale a una letra que seguida por otra me adentran en este terreno pantanoso sobre el que aún no sé muy bien por qué, me he decidido a escribir.
Está muy bien el compartir datos y contenidos en la web, ésa es su principal función, pero siempre y cuando no haya ánimo de lucro en el intercambio de estos contenidos.
Además existe algo llamado propiedad intelectual.
Antes de comenzar a despotricar, he de declararme un consumidor empedernido de internet y de sus prestaciones y de sus ganas de regalarnos lo que no es suyo. Pero hasta hoy.
Me hace mucha gracia el tema tan manido de "si ya están forrados" o "¿qué hay que proteger al grande?". Me hace mucha gracia... Creo que hay gente que desconoce que de todos los contenidos que se transfieren por la web o todos los clics que hacemos a lo largo del día, suponen dinero para empresas aún más grandes que aquellas que generan los contenidos de los que nos apropiamos. Empresas como Movistar, Ono, Jazztel... están encantadas de que las webs de descargas ilegales permanezcan abiertas en nuestro país. Porque no hay que olvidar que ellas son las que nos traen el cable, la fibra o el wifii que utilizamos, y por tanto las que ganan con nuestro hambre insaciable de contenidos audiovisuales en los que tanta gente curra para sacar adelante.
Qué decir de los creadores de las web a los que tanto amaba, estos que te invitan a que compartas con ellos tus contenidos, estos que nos ponen al alcance de un par de clics la nueva peli de aquél director que aún no se ha estrenado. Los mismos que denuncian el precio abusivo de las entradas de las salas de cine y que tanto critican el dinero que el canon aporta a los aristas (ojo que no lo defiendo). Éstos son los mismos que están cobrando la publicidad del Spam y de sus Partners.
Me parece que a estas alturas no hemos comprendido lo que internet ha revolucionado nuestras vidas. A todas las oportunidades, facilidades y beneficios que nos aporta hay que sumarle una serie de derechos y responsabilidades que tenemos, responsabilidades que muchas veces tratamos de obviar.
Haz la prueba, ve a una tienda de películas y trata de coger "prestada" una película, si pitas me parece que un señor con una porra se acercará a ti pidiendote cuentas. Dependiendo de la moral del guarda puede llegar en un caso muy extremo, tan extremo que nos parece indigno, a pedirte un dinero por que te lleves la película y él se calle. Bueno, pues constantemente hay un guarda jurado (versión on-line) que nos está proporcionando estas películas, lo que pasa es que cómo él no nos pide nada a cambio...¡ay amigo! ya no es tan indigno, cuándo es nuestro bolsillo es otra cosa...Pero recordad que aunque no salga de nuestra cartera, ése guarda se cobra su parte y nosotros seguiremos por tanto siendo algo ladroncillos.
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