Hubo una vez un hombre sin edad, nombre o características que destacar que por diferentes cuestiones tuvo que abandonar su presente, su casa y su ambiente de ciudad y poner rumbo a un mundo mas rural. Había esuchado historias asombrosas de ese lugar, la paz que reinaba, la tranquilidad y los ciudadanos amables y hospitalarios. Todo el bullicio y actividad propio de la ciudad quedaba a un lado, en ese lugar decían que viviría su sueño.
Este hombre sin nombre echó un arcón al carruaje y no miró atrás. Su vida cambió, encontró grandes personas, de buenos corazones y un pueblo dónde reinaba el cariño mutuo y la bondad. Era feliz.
Pero cuando todo parecía indicar que había olvidado su antigua vida, el pasado, que siempre vuelve, llamó a su puerta y sin qué el lo dejara pasar, se coló para quedarse a vivir con él. Y ahí estaban ellos dos, aprendieron a convivir y a quererse, a charlar y a analizar su vida en la que siempre imperó la felicidad. Eso lo sabía porque el pasado le reprochaba continuamente cosas anteriores, era astuto y se sabía “de pe a pa” toda su historia. El hombre lo asumía con naturalidad “eran épocas pasadas” pensaba, en la vida hay que ir quemando etapas.
Un día, en el que el pasado se puso muy pesado, acabaron discutiendo y finalmente el hombre lo expulsó de su casa. “No merece estar con alguien tan negativo, con alguien que piensa que cualquier tiempo pasado fue mejor” por lo que nuestro vitalista amigo cerró la puerta con llave para que nunca más pudiera entrar.
Desde su marcha siempre fue recordado con cariño, que fuera expulsado de su casa no significó el enfado, si no el simple reconocimiento de que ya no lo necesitaba. Por sí solo, era conocedor de su historia y ya la analizaba unas cuantas veces a la semana. Todos esos meses le hicieron pensar, era feliz, pero la ciudad seguía siendo gran parte de él. Su gente no distaba tanto de la del pueblo y el cariño también existía allí. La gente no era más distante si no más independiente, algo que él adoraba.
Un día en el que ya lo necesitaba, volvió a cargar su arcón y volvió a la ciudad por un tiempo con buenos objetivos y grandes espectativas.
ACABA LA HISTORIA EN QUE "VOLVIO A LA CIUDAD CON GRANDES ESPECTATIVAS" ? ESTA INACABADO, O YO NO SE PASAR MAS ADELANTE.
ResponderEliminarYA ME DIRAS GRACIAS
ISABEL
Acabada, está acabada
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