Como en todas estas profesiones hay gente buena y menos buena, gente que triunfa y gente a la sombra. Pero todos ellos son los protagonistas de su historia propia, dentro de la gran historia que como ya dije, no cesa.
Hoy yo, protagonista de mi propia vida, no puedo hablar de mi actuación, mi aventura o mi canción que sería el examen de Árabe, no puedo. Y es que aquellos actores, aventureros o cantantes que nunca triunfaron, aquellos que siempre estuvieron a la sombra, hoy se encuentran a la sombra de su sombra o mejor dicho, de sus escombros, los mismos que componían su atrezzo y que por un fuerte seísmo no aguantaron y acabaron por destruirse, y con ellos, el país de Haití.
Con la destrucción y la agonía nacen nuevos personaje, tanto antagonistas como pretendientres a protagonizar la historia.
Los antagonistas nos los están describiendo como un desalmado malo de cuento que roba a sus compañeros y...no. Me gustaría, de manera figurativa, ver como nos defenderíamos nosotros del hambre y la pobreza en ese estado de crísis máxima.
Por otro lado surgen los aspirantes a protagonistas que se olvidan de que esto es una historia coral que ha de escribirse entre todos. Los americanos quieren demostrar que han cambiado, tanto como aquel actor que tras muchos años en el anonimato obtiene su minuto de gloria; mientras que Francia y Brasil se quejan de que estos chupan cámara al acaparar el aeropuerto.
Lo siento, pero no creo que sea la película idonea para andarse con estrellitas y luchas entre egos. Pienso que en las producciones de bajo coste han de arrimar todos el hombro y no servirse de causas impropias para lavar la propia imagen.
Obama, tu ya recibiste tu estatuilla.

Me gusta que tengas pensamientos solidarios, y que te preocupe el mundo en que vives, sigue siendo rebelde y crítco siempre con la sociedad que te rodea.
ResponderEliminartu madre